
Estratégicos e Internacionales, concluyen que no es recomendable digitalizar en exceso y es
muy importante para la ciberdefensa contar con estrategias de protección de la información;
Asimismo, Assante y Bochman (2017) sostuvieron que aprecian un avance oscuro a la internet
de las cosas, la automatización, la autonomía y las megas ciudades al año 2025, estudio
realizado en el centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, concluyendo que se debe de
considerar la seguridad digital en todos los campos y aspectos de la sociedad moderna, la
tecnología está calando rápidamente en las ciudades, en las infraestructuras criticas sin la
seguridad adecuada. Incluso los sistemas más fuertes y seguros son susceptibles a los ataques
informáticos. Por otro lado; Ryseff (2017) nos habla de la ciberguerra, nos describe como las
guerras han evolucionado desde los principales tanques hasta las actuales ciberarmas, el
artículo científico fue escrito para el Centro de estudios estratégicos e internacionales de Los
Estados Unidos de América y concluye que se debe de invertir en la ciberdefensa para evitar
la crisis como producto de los ciberataques. Siguiendo en el campo de la ciberguerra; Hussain
(2019) presento un estudio para el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de los
Estados Unidos, donde nos indica que las guerras cibernéticas buscaran atacar los centros de
mando y control y las infraestructuras nucleares, esto producirá un gran daño a los paises, crisis
y descontrol. Describe una gran variedad de formas de atacar las computadoras de los centros
mencionados anteriormente. Como conclusión, Hussain advierte la destrucción de un país si
no se protege adecuadamente la información propia de las infraestructuras tecnológicas de los
paises. Orellana, Hinojosa (2019), nos muestra en su artículo publicado para la revista
UNIMINUTO de Colombia, que toda transformación digital esta formalmente establecida y
muestra prioridad gubernamental por generar un desarrollo y bienestar para Ecuador, el avance
de las tecnologías de la información y las comunicaciones están reglamentadas en la
constitución nacional de 2008, esto representa un interés nacional el lograr un gobierno digital.
Referente a los trabajos examinados en el contexto nacional se tiene a Chacón (2019), donde
demostró que se pueden diseñar herramientas para calcular el nivel de cumplimiento de la
ejecución del gobierno electrónico en las instituciones públicas del Estado peruano, trabajo
elaborado en la Pontificia Universidad Católica del Perú, la muestra utilizada fueron dos
gobiernos locales y las metodologías fueron ITIL y COBIT, se concluyó que es posible diseñar
herramientas de implementación de e-government dependiente al plan de gobierno digital del
Perú. Asimismo, Ormachea (2020), tuvo como objetivo el proponer estrategias integradas de
ciberseguridad necesarias para fortalecer la seguridad nacional del Perú. El trabajo fue
desarrollado en el Centro de Altos Estudios Nacionales (CAEN), de tipo descriptivo y con
enfoque epistemológico; además, el diseño fue no experimental y propositivo. La población
estuvo conformada por las estrategias y políticas utilizadas en el ámbito internacional para
contrarrestar las ciberamenazas, y la muestra estuvo constituida por las estrategias de
ciberseguridad implementadas por los Países Bajos, EE. UU., España y Perú. Se encontró que,
en los indicadores referidos a cooperación regional, bilateral y multilateral, el Perú ha
manifestado comportamientos disímiles; además, el Estado y la sociedad peruana aún transitan
por los enfoques de la concientización y del desarrollo de las capacidades cibernéticas
militares, como indicadores prevalentes en la creación de las políticas de ciberseguridad. Por
ello, se concluyó que la ciberseguridad constituye un compromiso social que demanda
articulación entre lo público y lo privado, lo que en el Perú aún no se concreta; en consecuencia,